jueves, 30 de mayo de 2013

Chapter 4: Gracias por aver sido mi princesa


El teléfono comenzó a vibrar en mi bolsillo hasta que unos segundos después este comenzó a sonar escandalosamente, provocando que el y yo nos separásemos.
-Coge el teléfono anda- Sonrío Harry
-Vale- Le devolví la sonrísa
Era mi madre:
- Chelsea que tal todo por allí?
-Mamá estoy un poco ocupada luego te llamo vale?
-Vale no te preocupes
-Adiós un beso
-Otro
(***)
Harry, no paraba de reírse, se escuchaban sus carcajadas a metros, y su risa era tan contagiosa que, empecé a reír como una tonta
-Harry de que nos reímos?
-De ti
-De mi?
-Sí, me hace gracia oírte hablar español-
Este chico era de lo que no hay.
Salimos pues de la tienda, pero nadie aparecía, así que Harry se revolvió el pelo de aquella forma, que me encanta, y llamó a Niall, ellos habían ido a una pizzería de los alrededores, Harry no estaba muy animado para ir y yo sinceramente tampoco así que optamos por una comida improvisada en casa compramos algo por el camino, patatas y huevos, Harry nunca había probado una tortilla de patatas, de las que solemos hacer los españoles, así que llame a mi madre para que me diera algún consejo y me puse manos a la obra . Harry mientras tanto estaba poniéndose el pijama.
- El pijama- Pregunté mientras acababa de poner la mesa
-Trae, ya la pongo yo- Dijo quitándome las cosas de las manos
- Gracias- Sonreí
    -Podía haber echo yo de comer, no hacía falta que te molestases- Dijo sonríente- A y lo de el pijama, me lo he puesto para estar mas cómodo, ya sabes
    - Entiendo, a que nunca has probado una tortilla de patatas?
    - No, la verdad es que no
    - Pues hoy vas a probarla
    La comida transcurrió tranquila, Harry me felicitaba por la estupenda comida que le había preparado, me había echo prometer que tendría que hacer mas a menudo, hablamos hasta no poder más reímos hasta que la tarde fue cayendo. Los chicos no llegaban y al ver que no llegaban Harry me dijo que me preparase, me iba a invitar ha cenar. Al principio yo creía que Harry era un buen chico, que íbamos a ser muy amigos, me traía muy buenas vibraciones, su pelo me llamó la atención desde el primer momento, estaba decidida, pero ahora que Chelsea, no lo ves de la misma forma, le quieres, sientes eso por el. Debería decírselo? Debería esperar? , que debía hacer. Al cabo de un montón de preguntas más decidí ir ha ducharme, las pequeñas gotas de agua, calientes, muy calientes, como a mi me gustan, resbalaban por mi cuerpo. Cuando acabé salí de la ducha mirándome en el gran espejo que se situaba justo a la salida de la ducha, mi pecho estaba rojo debido a la temperatura del agua. Después me vesti, un vestido negro, no muy llamativo y, por encima de la rodilla, con unos grandes tacones, no era una de esas chicas que se maquillasen demasiado, pero tampoco no me maquillaba, me echaba ya sabes un poco de colorete, rimel, la ralla, no se, esas cosas normales, pero tampoco me pasaba. Cuando acabé baje por las escaleras y Harry estaba perfecto, no había mas palabras, solo perfecto.
    -Le ayudo?- Sonreí
- Gracias- Dijo dándome la corbata
- Donde va tan guapo?- Pregunte centrada aún en la corbata
- Tengo una especie de cita- Guiñó entonces su ojo
- Entiendo, como es ella?- Pregunte
- Ella es distinta, se lo que estarás pensando, pero no es un bicho raro es distinta en todo su pelo es oscuro y sus ojos también, cosa no muy típica de aquí, sus ojos, son grandes y brillan y tiene una mirada imponente. Es simpática, me hace reír, me hace sentir especial, que me encanta, algunas noches, me manda un mensaje cuando estoy en la cama para decirme solamente que duerma bien, es perfecta.- Mis mejillas, entonces no podían estar más rojas- Y el, como es el?
  • Ah, pues es alto, su pelo me llamo siempre la atención, me atrae, su sonrisa es grande y contagiosa, sus ojos son de un verde... Es un buen chico sinceramente, cuando hace frío el, me da su chaqueta, me invita ha cenar, me dice lo especial que soy, pero aun así tengo miedo, no se si el lo siente también.
  • -Lo siente- Entonces tuve un impulso de estos que no se pueden frenar, agarre su corbata y tire de el hacia mis labios, besándole, sus labios no se movían, el si estaba parado quieto, entonces pensé que había echo lo peor que podía haber echo, antes de meter la pata mas me separé, justo entonces me agarró de la cintura y me acerco a el para después besarme
  • - Perdona, no podía creer que fuera real. Y entonces le deje, le deje que me besara, y nos fundimos, nos fundimos en un largo, intenso, y precioso beso, que no puedo describir, que por mucho que lo intente no me salen las palabras, uno de esos besos, que te hacen sonreír nada mas recordarlos, fue un beso, nuestro beso.
  • Bueno, va siendo hora de que te lleve a cenar, no cree señorita.
  • Parece que sí.
    Fué perfecto, es perfecto, una cena de cuento, volvimos tarde, ya lo creo que si, el me llevaba en brazos cuando, cruzabamos el tranco de la puerta, me dejo en mi cama, beso mi frente y me susurró al oído : Gracias por aver sido mi princesa.
    Quizás pensó que no lo había eschado, pero lo cierto es que lo escuché, sentí mi corazón palpitar y, entonces, me dije a mi misma; Chelsea, hagamoslo bien.



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BUENOS DIAS POR LA TARDE PEQUEÑAS ZANAHORAS DE COLOR ANARANJADO ATARDECER. Aquí os dejo otro capítulo, esta vez es uno especial entre Harry y Chelsea, después de la tempestad biene la calma, o eso dicen, pero aquí, tened por seguro que será al reves, y, dentro de nada habrá grandes discursiones y peleas, espero, como siempre que os guste. 

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